Twins of Evil (UK, 1971)
- Juanmi Retrocinema

- 29 sept 2025
- 5 Min. de lectura
Una joya gótica de Hammer Films cargada de erotismo y horror.

Título original: Twins of Evil
Año de estreno: 1971
Nacionalidad: Reino Unido
Duración: 87 minutos
Género: Terror gótico, vampírico
Director: John Hough
Reparto: Peter Cushing, Mary Collinson, Madeleine Collinson, Damien Thomas, David Warbeck, Kathleen Byron
Guion: Tudor Gates (inspirado libremente en Carmilla de Sheridan Le Fanu)
Música: Harry Robertson
Director de fotografía: Dick Bush
En una región centroeuropea dominada por la superstición, la caza de brujas y el miedo a lo desconocido, dos jóvenes huérfanas —Maria y Frieda Gellhorn— llegan a un pueblo sofocado por el fanatismo religioso. Son acogidas por su tío Gustav Weil, un puritano temido por su papel como líder de la Hermandad, un grupo que ejecuta a mujeres sospechosas de practicar brujería. Desde su llegada, las gemelas se convierten en objeto de sospecha y deseo, de adoración y repudio.
Maria es recatada, obediente, moldeada por la represión. Frieda, por el contrario, posee un fuego interno que la lleva a rebelarse contra la autoridad masculina y religiosa que pretende sofocarla. Su espíritu indomable la conduce a las puertas del castillo Karnstein, donde el joven conde ha heredado no sólo las ruinas góticas de su linaje, sino también un apetito oscuro por lo prohibido.
Karnstein, entregado al satanismo, sacrifica a una joven en un altar blasfemo e invoca a la condesa Mircalla —la legendaria Carmilla Karnstein—, quien lo convierte en vampiro sellando su destino maldito. Frieda cae bajo su influencia. Es seducida no sólo por el deseo carnal sino por la promesa de poder más allá de las cadenas humanas. Cuando ella misma se convierte en vampira, la dualidad entre las hermanas se hace irreversible: la luz y la oscuridad comparten el mismo rostro.

Al descubrir que Frieda es una criatura de la noche, Gustav la encarcela, pero ella intercambia lugares con su hermana. Maria es condenada por error, y el pueblo asiste a una nueva injusticia. La confrontación final ocurre en el castillo Karnstein, donde los fanáticos puritanos, armados con estacas y fuego, destruyen al conde y a Frieda, sin comprender que su verdadero enemigo era el fanatismo que ellos mismos encarnaban.
Actuaciones
Peter Cushing ofrece una de las interpretaciones más turbadoras de su carrera. Atrás queda el noble cazador de vampiros; en su lugar, tenemos a un fanático endurecido por la pérdida, movido por una fe absoluta que justifica la tortura y el asesinato. Su rostro austero, esculpido por la culpa, expresa tanto dolor como convicción. Cushing aporta profundidad al personaje, convirtiendo a Gustav Weil en un símbolo de la ceguera religiosa.
Las gemelas Collinson, Mary y Madeleine, aportan una ambivalencia magnética. Aunque no son actrices de gran experiencia, su naturalidad, belleza y contraste moral resultan eficaces. Mary transmite inocencia sin caer en lo cursi; Madeleine proyecta una oscura fascinación sin sobreactuar.
Damien Thomas interpreta al conde Karnstein con una elegancia cruel, su voz seductora, su andar de aristócrata maldito y su mirada fría construyen un villano al estilo clásico del gótico europeo, más insinuante que violento.

Contexto histórico
A principios de los años 70, Hammer Films atravesaba una etapa de transformación. Las audiencias cambiaban y las censuras comenzaban a ceder. Twins of Evil surge en ese momento de transición, cuando el cine de horror abandonaba la sutileza para abrazar el erotismo y la violencia de forma más directa. Sin embargo, esta cinta mantiene con firmeza la estética del terror gótico, castillos en ruinas, niebla espesa, antorchas y cementerios sombríos.
La historia se inspira libremente en Carmilla, pero fusiona el erotismo vampírico con la represión religiosa, construyendo una fábula sobre la destrucción del deseo femenino en una sociedad que teme a las mujeres libres. Es también una crítica al poder institucional —religioso o aristocrático— que decide quién debe arder en la hoguera y quién vive para contar la historia.
En este sentido, Twins of Evil es tanto una película de vampiros como una alegoría sobre el control patriarcal. La figura del vampiro ya no es sólo monstruosa, es liberadora, transgresora. Frieda no es víctima; es rebelde. Y eso, en 1971, era tan escandaloso como seductor.

Secuencias legendarias
Resurrección de Carmilla: En un mausoleo iluminado por fuego púrpura, Karnstein desangra a una virgen y la condesa emerge entre humo y niebla como si el infierno mismo se abriera.
Quema de la inocente: Gustav condena a una joven acusada de brujería. La escena, cargada de tensión, muestra antorchas, rezos y gritos, con un ambiente que recuerda más a una inquisición medieval que a un acto de justicia.
Frieda vampira: En un cementerio envuelto en neblina, Frieda atrae a un joven monje con su belleza fatal antes de morderlo. La escena resume el gótico sensual de la película.
La confrontación en el castillo: Cruzadas en mano, la Hermandad invade Karnstein. El duelo entre Gustav y el conde, con Maria a punto de ser sacrificada, culmina en la decapitación de Frieda en un acto trágico y simbólico.

Datos curiosos
Las gemelas Collinson fueron las primeras gemelas en posar juntas para Playboy. Hammer explotó esta notoriedad para promocionar la película como un híbrido entre erotismo y horror.
El director John Hough tenía apenas 30 años cuando rodó la cinta. Después dirigiría La leyenda de la casa del infierno (1973), otra joya gótica.
Peter Cushing aceptó el papel en medio del luto por su esposa. Quiso dotar a su personaje de un sufrimiento real, Gustav Weil no sólo es fanático, también es un hombre roto.
Aunque la trilogía Karnstein no fue pensada como tal, Twins of Evil cierra el ciclo con una carga simbólica más fuerte que sus predecesoras.
El nombre “Mircalla” es un anagrama de “Carmilla”, personaje creado por Le Fanu en 1872, una de las primeras vampiras literarias.

Dónde verla
Se puede ver en algunas plataformas de cine de culto como Shudder, Filmin o Tubi, dependiendo de la región. También se encuentra en DVD y Blu-ray restaurados por Synapse Films o Indicator, con materiales extra como entrevistas, comentarios del director y análisis académicos.
Conclusión
Twins of Evil no es sólo una historia de vampiros. Es una meditación sobre el deseo, el pecado y la libertad femenina, todo envuelto en una estética barroca de candelabros, sangre espesa y relámpagos azules. La película demuestra que el verdadero horror no siempre está en los colmillos de los no-muertos, sino en las manos de los hombres que se creen dueños del alma ajena. Es cine gótico en su forma más pura, bello, decadente, trágico y profundamente político bajo sus capas de neblina.
“You dare call me wicked? You, who burn women alive?”— Frieda








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