Gremlins (USA, 1984)
- Juanmi Retrocinema

- 10 oct 2025
- 5 Min. de lectura
Un clásico que mezcla horror y comedia en la época navideña, con criaturas inolvidables.

Año de estreno: 1984.
País: Estados Unidos.
Duración: 106 minutos.
Género: Comedia.
Director: Joe Dante.
Productor: Steven Spielberg, Michael Finnell.
Guion: Chris Columbus.
Música: Jerry Goldsmith.
Fotografía: John Hora.
Reparto: Zach Galligan, Phoebe Cates, Hoyt Axton, Frances Lee McCain, Corey Feldman, Keye Luke, Dick Miller, Howie Mandel, Frank Welker.
En el corazón del idílico Kingston Falls, el inventor Rand Peltzer busca un regalo de Navidad único para su hijo Billy. En una tienda de antigüedades en Chinatown descubre un extraño ser llamado mogwai, criatura adorable pero misteriosa. El anciano dueño, el señor Wing, se niega a venderlo, pero su nieto lo hace a escondidas con una advertencia: “Sigue estas tres reglas: no exponerlo a la luz brillante, nunca mojarlo y jamás darle de comer después de la medianoche”.
Billy recibe con entusiasmo al mogwai, al que bautiza como Gizmo. Sin embargo, los accidentes no tardan en ocurrir. Un vaso de agua derramado provoca que Gizmo se reproduzca en varias criaturas idénticas, aunque mucho más traviesas. Entre ellas emerge Stripe, con un mechón blanco en la cabeza y una personalidad perversa.
La curiosidad y la imprudencia llevan a Billy a cometer el error fatal, los nuevos mogwais logran comer después de medianoche. Así comienza la transformación en gremlins, criaturas verdes, maliciosas, amantes del caos. Stripe lidera la rebelión, sembrando terror en todo el pueblo. Los gremlins atacan casas, sabotean negocios, irrumpen en bares y hasta se adueñan de un cine, donde celebran viendo Blancanieves y los siete enanos.

El enfrentamiento final ocurre en una tienda departamental. Stripe, armado y feroz, está a punto de acabar con Billy, pero Gizmo toma el control de un coche de juguete, abre una persiana y expone al gremlin a la luz del sol. La criatura se desintegra en una secuencia grotesca. Al final, el señor Wing reaparece, retira a Gizmo con severidad, recordando que la humanidad aún no está preparada para cuidar a un ser tan especial. Billy y Gizmo se despiden con ternura, cerrando un relato que mezcla ternura con horror.
Actuaciones
Las interpretaciones en Gremlins oscilan entre lo ingenuo y lo caricaturesco, ajustándose al tono de fábula negra que propone Joe Dante.
Zach Galligan (Billy) transmite la inocencia de un héroe juvenil atrapado en una pesadilla suburbana. Su química con Gizmo resulta creíble, logrando que el espectador lo vea más como un amigo que como una mascota.
Phoebe Cates (Kate) aporta dulzura y vulnerabilidad, pero también fuerza en momentos clave. Su monólogo sobre la muerte de su padre en Navidad sorprende por su crudeza en medio del caos.
Frances Lee McCain (Lynn Peltzer) destaca en una de las escenas más intensas, transformando a una madre de familia en una guerrera improvisada contra los monstruos en su propia cocina.
Dick Miller (Murray Futterman) encarna al vecino paranoico obsesionado con teorías de sabotaje extranjero. Su personaje, aunque secundario, añade capas de sátira política y paranoia ochentera.
Howie Mandel (voz de Gizmo) consigue que el mogwai exprese ternura y humanidad en cada chillido y murmullo.
Frank Welker (voz de Stripe) dota al villano de una identidad amenazante, rasposa y memorable, reforzando el contraste entre Gizmo y su némesis.

Contexto histórico
El estreno de Gremlins en 1984 coincidió con un año clave en la cultura popular: Ghostbusters, The Terminator, Indiana Jones and the Temple of Doom y A Nightmare on Elm Street compartían cartelera. Hollywood estaba en plena transición hacia un cine de espectáculo que mezclaba géneros y apostaba por crear iconos.
La película generó controversia porque, aunque se promocionó como comedia familiar con toques fantásticos, contenía escenas de violencia explícita (la licuadora, el microondas, los ataques callejeros). Padres de familia se quejaron, y junto con Indiana Jones 2, Gremlins provocó que la Motion Picture Association of America (MPAA) creara la clasificación PG-13.
La cinta también dialogaba con el contexto social de los 80, la idealización del suburbio estadounidense, el consumismo navideño y la tensión entre lo tecnológico y lo tradicional. Joe Dante introdujo crítica social disfrazada de entretenimiento, los gremlins, en el fondo, son un espejo grotesco de la propia comunidad estadounidense.

Influencia y legado
Gremlins dejó una huella profunda en la cultura popular. Su éxito impulsó una oleada de películas sobre pequeñas criaturas traviesas (Critters, Ghoulies, Troll), todas intentando replicar la mezcla de humor negro y terror. Gizmo se convirtió en un icono adorable, reproducido en juguetes, figuras de colección y campañas de marketing.
La secuela, Gremlins 2: The New Batch (1990), optó por la autoparodia y la sátira corporativa, con un tono mucho más absurdo que el original. Aunque no tuvo el mismo éxito comercial, hoy se considera un filme de culto por su descarada experimentación.
A nivel narrativo, Gremlins consolidó un modelo híbrido de terror accesible al público juvenil, abriendo camino a otros directores para mezclar comedia, horror y crítica social en un mismo relato. Incluso inspiró debates académicos sobre la representación del “otro” y los miedos de la sociedad de consumo.
Secuencias legendarias
La reproducción de Gizmo: el agua que genera nuevos mogwais, una escena que pasa de lo adorable a lo inquietante.
La cocina ensangrentada: Lynn Peltzer contra los gremlins, usando microondas y cuchillos, un ejemplo de humor negro brutal.

La historia de Kate: monólogo inesperado que oscurece aún más el tono de la película y rompe con la lógica de comedia ligera.
Los gremlins en el bar: caricatura grotesca de los vicios humanos: beben, fuman, juegan póker y destruyen todo.
La sala de cine: los gremlins riendo con Blancanieves es una metáfora brillante sobre el poder del cine para hipnotizar multitudes.
La muerte de Stripe: secuencia tensa y visceral, con el gremlin desintegrándose de forma grotesca, reafirmando la mezcla de horror y comedia.
Datos curiosos
El guion original era mucho más oscuro, Gizmo se convertía en Stripe, y los gremlins mataban al perro. Spielberg insistió en que Gizmo debía permanecer bueno.
El set de Kingston Falls era el mismo usado en Volver al futuro, con la plaza como centro de acción.
Jerry Goldsmith mezcló instrumentos tradicionales con sintetizadores, creando una partitura que suena tanto juguetona como amenazante.
Las marionetas de los gremlins requerían hasta veinte titiriteros coordinados para mover una sola criatura.
Joe Dante incluyó un cameo del animador Chuck Jones, homenajeando la influencia de los Looney Tunes en el estilo caótico de los gremlins.

Premios
Saturn Awards (1985): Mejor película de terror, mejor director (Joe Dante) y mejor música (Jerry Goldsmith).
BAFTA Film Awards: Nominación a mejores efectos visuales.
En 2008, el American Film Institute incluyó a Gremlins en la lista de “las 50 películas más divertidas de terror y fantasía”.
Dónde verla
Actualmente suele estar disponible en Max (HBO) y en alquiler/compra digital en Amazon Prime Video, Apple TV y Google Play. Las ediciones en Blu-ray y 4K incluyen documentales sobre su producción, entrevistas con el elenco y material detrás de cámaras.
Conclusión
Gremlins es una de las películas que mejor representa la dualidad de los 80, un relato que puede parecer inocente y familiar, pero que esconde crítica, oscuridad y caos. Al combinar lo adorable con lo monstruoso, Joe Dante y Chris Columbus lograron un filme que no solo entretuvo, sino que también marcó un hito en la historia del cine estadounidense.
Es tanto una película navideña como una sátira del consumismo, tanto una comedia como un filme de horror. Ese cruce de tonos, aparentemente imposible, es lo que la convierte en un clásico eterno, revisado año tras año, y que sigue fascinando a nuevas generaciones.
“Nunca lo expongas a la luz del sol, nunca lo mojes… y nunca, nunca le des de comer después de medianoche.” — Señor Wing







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