Conan el Bárbaro (Estados Unidos, 1982)
- Juanmi Retrocinema

- 23 jun 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 2 jul 2025
Espadas, dioses y sangre: la era hiboria resucita en el cine

En un tiempo anterior al registro histórico, en la mítica Era Hiboria, el joven Conan es testigo del exterminio de su aldea a manos del culto liderado por el hechicero Thulsa Doom. Sus padres son asesinados —su madre, decapitada frente a él en una escena silenciosa e inolvidable— y el niño es encadenado a la Rueda del Dolor, girándola durante años hasta convertirse en un guerrero musculoso e imponente. Posteriormente, es vendido como gladiador, donde perfecciona sus habilidades de combate.
Cuando finalmente es liberado, emprende una búsqueda de identidad, libertad y venganza. En su viaje conoce al arquero Subotai y a la valerosa Valeria, una ladrona experta con quien forma un vínculo amoroso. Juntos, desafían fortalezas, serpientes gigantes y sacerdotes fanáticos en su misión por destruir a Thulsa Doom.

Conan sobrevive a la crucifixión, a los espíritus oscuros y al abismo interior de la soledad. El clímax llega cuando enfrenta al brujo en lo alto del templo. La espada y la voluntad se imponen, Conan decapita a Doom ante sus seguidores y destruye su imperio, caminando al final entre las ruinas, cargando el peso de su venganza.
Contexto Histórico
El estreno de Conan coincidió con el resurgimiento del cine de fantasía post-Star Wars, pero su tono fue radicalmente distinto. En lugar de héroes luminosos y aventuras optimistas, ofrecía una visión oscura, pagana y brutal. John Milius —guionista de Apocalypse Now y amante de la filosofía guerrera— moldeó el filme como una epopeya nietzscheana donde la fuerza de voluntad sustituye la moral convencional.
Por su parte, Oliver Stone (quien entonces luchaba contra sus demonios personales y escribía guiones con furia mística) imaginó un mundo prehistórico lleno de sangre, fuego y caos. Su guion original era aún más ambicioso, con criaturas Lovecraftianas y batallas masivas, pero fue Milius quien lo aterrizó en una narrativa más humana, aunque no menos salvaje.
En plena era Reagan, Conan el Bárbaro se convirtió en un símbolo inesperado, un relato de poder individual, autoconstrucción y venganza sin redención.
Legado
Conan cimentó una estética cinematográfica: cuerpos esculpidos, paisajes áridos, dioses indiferentes y una mitología sin brújula moral. La figura del "héroe bárbaro" se volvió arquetípica, marcando a toda una generación de películas, cómics y videojuegos.

La cinta también redefinió el sword & sorcery en el cine, posicionando a Conan como un personaje tan icónico como Tarzán o James Bond. Su influencia se extendió a títulos como El señor de las bestias, Willow o The Witcher.
A nivel musical, la banda sonora de Basil Poledouris es un hito del género. Su suite principal, “Anvil of Crom”, ha sido reutilizada y homenajeada en trailers, partidos deportivos y videojuegos. A nivel actoral, Conan consolidó la carrera de Schwarzenegger, quien pasó de fisicoculturista a estrella internacional, convirtiéndose en una figura política y cultural global.
Y por supuesto, todo comenzó con la pluma de Robert E. Howard, creador original del personaje, quien en los años 30 imaginó a Conan en los relatos pulp de Weird Tales como un bárbaro filosófico, guiado por el instinto, el acero y la soledad.
Secuencias legendarias
El arranque sin palabras: la decapitación de la madre de Conan, mientras sostiene su mano, es uno de los momentos más impactantes del cine de espada y brujería.
La Rueda del Dolor: una metáfora visual del paso del tiempo y del crecimiento a través del sufrimiento.
El templo de la serpiente: ambientación pagana, sensualidad decadente y un enfrentamiento contra una serpiente gigante que aún hoy impresiona.
La crucifixión en el Árbol del Dolor: Conan resiste la muerte y mata un buitre con los dientes. Un símbolo de supervivencia animal.

La batalla final: Conan y sus aliados emboscan a los acólitos de Doom en una secuencia táctica, casi samurái, que culmina en una decapitación silenciosa, solemne y mítica.
La destrucción del templo: Conan lanza una antorcha a la base del culto y lo ve arder, no como héroe, sino como sobreviviente de su propia oscuridad.
Curiosidades
El entrenamiento de Schwarzenegger fue tan intenso que sufrió lesiones reales durante el rodaje, incluyendo cortes y luxaciones.
El diseño de producción se inspiró en culturas como la vikinga, la mongola y la mesopotámica.
Thulsa Doom es una fusión de villanos de los relatos de Howard, y su look se basó en un cruce entre serpiente y líder espiritual afroamericano (Jones aportó su propia presencia magnética).

La secuencia del ritual de resurrección fue censurada en algunos países por sus elementos paganos.
El montaje original era aún más violento y existía un prólogo narrado por Mako que fue cortado del estreno.
¿Dónde la puedo ver?
Disponible en Prime Video, Apple TV y Google Play. En Blu-ray y 4K UHD con restauración y comentarios de John Milius y Arnold Schwarzenegger.
Epílogo
Conan el Bárbaro es un himno a la supervivencia, al instinto y a la voluntad pura. Sin moralina ni redención fácil, es una historia sobre el precio del dolor y la gloria. En su universo de acero, sangre y dioses crueles, solo el que resiste con espada y alma puede imponerse. Y Conan, el hijo del acero, sigue caminando.
“¡Aplastar enemigos, verles destrozados y oír el lamento de sus mujeres!”
— Conan, recitando el credo del guerrero ante un general mongol.









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