Una Batalla Tras Otra (Estados Unidos, 2025)
- Luis Esperanza

- hace 7 días
- 4 Min. de lectura
Explosiva, emocionante y a veces hilarante, la más reciente película de Paul Thomas Anderson

La primera impresión tras escuchar el título de la más reciente película de Paul Thomas Anderson, “Una Batalla Tras Otras”, me llevó a considerar o pensar de que se trataba de una historia mitológica, quizá un western o, una más de guerra, una de esas historias donde el cine estadounidense ha sabido explorar y explotar década tras década. Sin embargo, eso no fue así, el nacido en California nos presenta una cinta sobre un grupo rebelde llamado French 75 que hace de las suyas, teniendo como personajes principales a Leonardo Dicaprio en el papel de Bob Ferguson, y Teyana Taylor como Perfidia Beverly.
La cinta de Paul Thomas Anderson narra los episodios de un grupo radical bajo el nombre French 75, mismo que comparte el nombre de una pistola revolucionara francesa que fue usada durante la Primera Guerra Mundial, así como el de un sofisticado y clásico cóctel. Tras lo anterior, estamos frente una vertiginosa, emocionante y a veces extravagante historia con tintes hilarantes, y es que, tanto Bob Ferguson y Perfidia Beverly se muestran tan apasionados uno del otro, que se ven tan complementados que cuando actúan en contra del Estado opresor nada los podría detener.
Sin embargo, todo cambia cuando Perfidia, Bob y parte de la flota de French 75 deciden atacar un centro de detención de inmigrantes donde, al amparo de la noche, ellos y los demás insurgentes desarman a los guardias militares y liberan a una multitud de hombres, mujeres y niños. Pero eso no es todo: es justamente allí donde Perfidia se encuentra por primera vez con su némesis, el coronel Steven J. Lockjaw (Sean Penn), a quien vence fácilmente con una pistola desenfundada y le da una orden inusual mientras este permanece sentado, para que termine, de forma cómica, montando una tienda de campaña en sus pantalones; algo que, a la postre, sería el comienzo de una turbulencia en sus vidas. Una mujer negra sometiendo a un hombre blanco en pantalla durante el asalto a una estación de inmigrantes en plena administración de Donald Trump, aspecto que sin duda dejaría mucho más marcado a un macho alfa como el coronel Lockjaw.

Cuando la tormenta parece apaciguarse, la pareja se convierte en padres y sus vidas toman un rumbo extraño. Uno se muestra comprometido: Ferguson, pese a todos sus errores como persona, deja ver un sentimiento paternal. No así Perfidia Beverly, una mujer indomable que siempre antepone sus ideales revolucionarios y anárquicos por encima de su propia hija, a quien incluso cela por sentir que pierde la atención de su inseparable hombre de batalla. Desde ahí, las cosas empezaron a no ir tan bien, pues los insurgentes —y en especial Perfidia— quien tras cometer un crimen la llevarían a estar lejos de los suyos, dejando a Ferguson, su Willa (Chase Infiniti) y parte de la flota French 75 a expensas de quienes los ven como incómodos o un peligro para la sociedad; o, mejor dicho, del llamado “Club de los Aventureros Navideños”, una sociedad secreta y poderosa de supremacistas blancos que actúa como villanos.

Así pues, la cinta se inspira en Vineland, la novela de Thomas Pynchon de 1990, y es que aquí, Paul Thomas Anderson toma algunas referencias para lo que nos entrega en “Una Batalla Tras Otra”. La novela comienza durante la segunda administración de Ronald Reagan, en 1984, donde tras los años de la represión encabezada por Richard Nixon, los sobrevivientes de la década posterior de 1960, se hacen notar frente a la represión encabezada por los nuevos nombres del poder, un símil que se deja ver en las más de dos horas y media que dura la película.
El tiempo pareciera olvidar el pasado y, con ello, las acciones de Perfidia, quien, tras huir después de convertirse en testigo protegida, prefirió vivir bajo la sombra y esconder su pasado, incluso de su némesis: el coronel Lockjaw, su verdugo y salvador. Y es que, mientras tanto, Bob Ferguson y su hija Willa se vuelven el objetivo primordial de los supremacistas, quienes tienen como arma principal al propio Lockjaw, con lo que de nueva cuenta comienza la huida sin importar el costo, sobre todo porque el pasado no se olvida, y más cuando las acciones dejan consecuencias de un lado y otro.

Con el paso de la película en tiempo real, aparece un personaje importante en la trama: el sensei Sergio San Carlos, un instructor de artes marciales que ayuda a dirigir un ferrocarril subterráneo para migrantes y que, a la postre, se convertiría en el hombre que ayudaría a Ferguson y a Willa a escapar de las garras de Lockjaw, a petición de los supremacistas. Sin embargo, tras ser descubierto su vínculo con Perfidia, entra en escena Virgil Throckmorton (Tony Goldwyn), uno de los líderes del “Club de los Aventureros Navideños”, un hombre que tiene muy claro su objetivo: acabar con todo aquello que es distinto a él y a su club de la maldad.

“Una Batalla Tras Otras” es una película de acción con cierta crítica social, no muy distante de los tiempos que se viven actualmente en Estados Unidos. Pero eso no es todo: la cinta de Paul Thomas Anderson nos entrega humor, batallas e ideología frente a un Estado opresor, así como una serie de personajes que van de lo audaz y atrevido a lo irrisorio y decadente, incluidos de aquellos que se sienten superiores a los demás. Es una conjunción de piezas llevada al límite en su recta final, con una emocionante y trepidante persecución, donde cada parte regresa al lugar al que pertenece.
Estamos frente a una de las películas del año, la cual se puede ver a través de la plataforma HBO Max.




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