Nausicaä del Valle del Viento (Japón, 1984)
- Juanmi Retrocinema

- 11 dic 2025
- 6 Min. de lectura
Una epopeya ecológica donde una princesa compasiva desafía la guerra y redime un mundo enfermo con su empatía.

Título: 風の谷のナウシカ (Kaze no Tani no Naushika).
Año: 1984.
País: Japón.
Duración: 117 minutos.
Género: Fantasía.
Director: Hayao Miyazaki.
Reparto: Sumi Shimamoto, Gorō Naya, Yoshiko Sakakibara, Mahito Tsujimura, Hisako Kyōda, Ichirō Nagai.
Guion: Hayao Miyazaki.
Música: Joe Hisaishi.
Animación: Kazuo Komatsubara.
Producción: Topcraft.
Mil años han pasado desde que el mundo fue devastado por los “Siete Días de Fuego”, una guerra que arrasó civilizaciones enteras y dio origen a un nuevo orden natural; el Mar de la Putrefacción, un bosque tóxico donde las plantas expulsan esporas venenosas y enormes insectos, los Ohmu, actúan como guardianes del equilibrio ecológico.
En este futuro melancólico vive Nausicaä, princesa del pacífico Valle del Viento, un pequeño reino protegido por corrientes puras que mantienen el aire respirable. Nausicaä dedica su vida a estudiar las criaturas del bosque y comprender su propósito, movida por una empatía que supera el miedo ancestral de la humanidad hacia lo desconocido.
Su mundo cambia cuando una nave del Imperio Tolmekiano se estrella en el valle transportando un huevo del temible Guerrero Gigante, un arma biotecnológica de la era del apocalipsis. Los tolmekianos invaden el valle para intentar resucitarlo y destruir el Mar de la Putrefacción, sin entender que este bosque no es un veneno, sino una respuesta natural para purificar la tierra contaminada.
Nausicaä se ve arrastrada al conflicto. A través de encuentros con enemigos, refugiados y científicos, descubre que la humanidad, más que víctima, ha sido verdugo del mundo.

Voces
La interpretación de Sumi Shimamoto como Nausicaä es un ejemplo perfecto del poder emocional de la voz en la animación japonesa. Su tono cálido, firme pero melancólico, logra transmitir a la perfección la dualidad de su personaje; científica y guerrera, niña y guía espiritual.
El legendario Gorō Naya como Maestro Yupa aporta una presencia noble y sabia, recordando al arquetipo del mentor errante que acompaña al héroe, pero sin arrebatar protagonismo.
Por su parte, Yoshiko Sakakibara (como la princesa Kushana) dota a su personaje de una complejidad moral fascinante; una antagonista que no es malvada, sino trágicamente humana, marcada por la guerra.

La dirección de Miyazaki logra algo que pocos directores animados han conseguido; dotar de alma y respiración a cada personaje, incluso a los secundarios. En su mundo, un gesto o un silencio pueden decir tanto como una batalla.
Contexto Histórico
El estreno de Nausicaä del Valle del Viento marcó un punto de inflexión en la historia del anime y, más ampliamente, en el cine japonés. Surgió en una década donde Japón enfrentaba la industrialización acelerada y la pérdida de conexión con la naturaleza. La Guerra Fría y el recuerdo del trauma atómico seguían pesando sobre la conciencia colectiva, y Miyazaki convirtió esas preocupaciones en alegoría.
La película nació del manga homónimo que Miyazaki publicó en la revista Animage, tras negarse inicialmente a adaptar historias ajenas. Su pasión por el proyecto convenció a los productores, y Topcraft, un pequeño estudio que había colaborado con Rankin/Bass, fue contratado para la animación. El éxito del filme permitió que Miyazaki, junto con Isao Takahata y Toshio Suzuki, fundaran Studio Ghibli en 1985.

Desde entonces, Nausicaä es considerada el génesis espiritual del universo Ghibli, la semilla de todos los temas que caracterizarían al estudio: el respeto ecológico, la complejidad moral, el pacifismo y el poder del vuelo como metáfora de libertad.
Influencia
Pocas películas han dejado una huella tan profunda. Nausicaä redefinió la animación japonesa al demostrar que podía abordar temas filosóficos y ecológicos sin renunciar a la belleza visual.
Su estética —desiertos infinitos, ruinas cubiertas de hongos, cielos luminosos atravesados por planeadores— influenció directamente a películas posteriores como Princess Mononoke (1997), Castle in the Sky (1986) y Spirited Away (2001).
En Occidente, cineastas como James Cameron (en Avatar), Guillermo del Toro (El laberinto del fauno) y Denis Villeneuve (Dune, 2021) han reconocido su deuda con la película.

En el mundo de los videojuegos, su huella es visible en títulos como Horizon Zero Dawn o NieR: Automata, donde la simbiosis entre ruina tecnológica y naturaleza es evidente.
Más que una película, Nausicaä es un manifiesto poético; una advertencia sobre el precio del desequilibrio ambiental y una oda al poder redentor de la empatía.
Secuencias Legendarias
El vuelo inicial: Nausicaä planeando sobre el Mar de la Putrefacción, rozando las nubes con su Mehve. Es una de las imágenes más icónicas del cine de animación; la armonía entre técnica, viento y alma.
El Ohmu herido: la princesa, con lágrimas y desesperación, intenta calmar a la criatura mientras todos disparan. Su compasión vence al instinto de violencia.

El despertar del Guerrero Gigante: una secuencia tan grotesca como poética. El coloso, símbolo del poder bélico humano, resucita brevemente para escupir fuego y luego desintegrarse, víctima de su propio exceso.
El sacrificio de Nausicaä: caminando hacia el enjambre de Ohmu, envuelta en un mar de furia y luz, la heroína se convierte en figura mesiánica. La escena recuerda a Cristo o a Buda, pero desde una sensibilidad laica y ecológica.
La resurrección sobre el campo dorado: el momento en que los Ohmu la alzan y el viento se ilumina. El mito se cumple. La música de Joe Hisaishi convierte la imagen en oración.
Datos Curiosos
El nombre “Nausicaä” proviene de la Odisea de Homero; Nausícaa era la princesa feacia que rescata a Ulises tras un naufragio. En griego antiguo, su nombre significa “la que trae la brisa del mar” (ναυσικάα, nausikáa), evocando pureza y renovación. Miyazaki tomó ese nombre por su relación con el viento y la compasión hacia lo extraño.
El Mar de la Putrefacción, lejos de ser tóxico, es en realidad un sistema de purificación natural que absorbe los venenos de la tierra y los transforma en minerales limpios.

Fue la primera colaboración entre Miyazaki y Joe Hisaishi, dando inicio a una de las asociaciones más fructíferas en la historia del cine.
El estudio Topcraft, tras el éxito de esta película, se transformó en Studio Ghibli.
En Estados Unidos, una versión censurada titulada Warriors of the Wind (1985) eliminó casi media hora de metraje y cambió diálogos; Miyazaki se indignó tanto que desde entonces exigió la cláusula “No Cuts” en todos los contratos internacionales de Ghibli.
George Lucas, Guillermo del Toro y James Cameron la han citado como una influencia decisiva.
El planeador Mehve se convirtió en un ícono cultural en Japón; existen réplicas funcionales inspiradas en su diseño aerodinámico.
Premios
1984: Premio de la Asociación de Críticos de Cine de Japón a Mejor Película de Animación.
1985: Reconocimiento especial en los Mainichi Film Awards.
2006: Seleccionada entre las “100 películas esenciales del cine japonés”.
En 2013, fue homenajeada por la Academia Japonesa de Cine en una retrospectiva dedicada a Miyazaki.
Su banda sonora fue incluida en el top 100 de Empire Magazine sobre las mejores composiciones del cine animado.

Dónde Verla
Actualmente disponible en Netflix y HBO Max dentro del catálogo de Studio Ghibli (según región). También en Blu-ray restaurado y en plataformas físicas editadas por GKIDS (EE. UU.) y Anime Limited (Europa).
Conclusión
Nausicaä del Valle del Viento es una de esas películas que trascienden su propio formato. Es animación, sí, pero también mito, poema y tratado filosófico sobre la relación del hombre con la Tierra.
La historia de Nausicaä es la historia de una redención posible; la de una humanidad que se atreve a mirar a la naturaleza no como enemiga, sino como espejo. Miyazaki crea un universo donde el pacifismo no es debilidad, sino valentía; donde el amor a la vida, incluso en su forma más extraña, es el acto de resistencia más puro.
Ver Nausicaä hoy es enfrentarse a una pregunta que resuena más que nunca:
¿Podemos reconciliarnos con el mundo antes de que el viento deje de soplar?
“Solo quien comprende el dolor del otro puede detener el fin.” — Yupa







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