Blue Demon contra el Poder Satánico (México, 1966)
- Juanmi Retrocinema

- 18 dic 2025
- 5 Min. de lectura
Una de las mejores películas del cine de luchadores y terror mexicano.

Título: Blue Demon vs. el poder satánico.
Año: 1966.
Nacionalidad: México.
Duración: 87 min aprox.
Género: Lucha libre.
Director: Chano Urueta.
Reparto: Blue Demon, Martha Elena Carvantes, Jaime Fernández, Queta Garay, Glenda Castro, Fernando Oses, El Santo.
Guion: Ramón Obón, Chano Urueta.
Música: Gustavo César Carrión.
Fotografía: Raúl Martínez Solares.
En 1914, Gustavo Fernández, un delicncuente e hipnotista con habilidades mentales extraordinarias, es condenado a muerte por una serie de crímenes cometidos. Consciente de que no podrá escapar por medios convencionales, desarrolla un plan macabro; entrar voluntariamente en un profundo estado de catalepsia, simulando su propia muerte el día de su ejecución. La idea es sencilla y perfecta: si lo creen muerto, su cuerpo será enviado a la morgue para la autopsia y, justo antes de que el bisturí toque su piel, despertaría y escaparía.
Pero el destino no está de su lado. El médico de la prisión decide acelerar el papeleo, declara el cuerpo sin necesidad de autopsia y ordena su entierro inmediato. Gustavo, aún en catalepsia, decide no despertar hasta que sea desenterrado. Durante cincuenta años permanece en trance, hasta que un ladrón de tumbas, creyendo encontrar joyas enterradas con él —como dictaba la vieja costumbre— abre el ataúd. Gustavo despierta, lo ahorca, y se libera.

Confundido pero lleno de rabia, regresa a su guarida secreta, nunca descubierta por las autoridades. Allí planea recuperar el tiempo perdido… y seguir cometiendo sus fechorias.
Mientras tanto, en la Arena México, Blue Demon derrota a su rival en una función memorable. Al regresar a los vestidores se encuentra con su primo Raúl, quien le dice que no puede acompañarlo porque su novia lo está esperando. Paseando por una zona boscosa, la pareja es atacada brutalmente por Gustavo, que usa sus poderes hipnóticos para someterlos, asesinar a Raúl y secuestrar a la joven.
Ya en su escondite, Gustavo utiliza sus poderes hipnoticos para seducir a la chica —una secuencia tan fuerte y perturbadora que sorprende para el cine mexicano de mediados del siglo XX—. Esa misma noche ataca a otras cuatro víctimas.

Cuando Blue Demon recibe la noticia del asesinato de Raúl, jura ante el féretro que no descansará hasta encontrar al homicida. Mientras investiga, continúa luchando en la Arena México, sin saber que Gustavo lo ha detectado mentalmente como un enemigo potencial. El hipnotista asiste a una función y trata de manipular al rival de Blue Demon para que lo mate en el ring. Al fallar, Gustavo asesina al luchador, provocando un escándalo mediático que deja a Blue Demon bajo sospecha pública.
En ese momento ocurre un cameo histórico; El Santo visita a Blue Demon en los vestidores, lo felicita por haber sido declarado inocente y le da la bienvenida al selecto grupo de luchadores que combaten el mal. Le advierte, con solemnidad, que si toma ese camino, también heredará enemigos sin rostro.

Blue Demon finalmente localiza la guarida de Gustavo Fernández, encontrando ropa, objetos y restos pertenecientes a las mujeres desaparecidas… pero no hay rastros de ellas. Cada vez que el criminal se decepcionaba o perdía control sobre alguna víctima, las incineraba en un horno destinado a borrar evidencia humana.
Blue Demon entiende que está frente a un enemigo más antiguo, más cruel y más inteligente de lo esperado.
Pero para descubrir el final de esta aventura de Blue Demon, mi estimado lector, te invito a que veas la película.
Actuaciones
Blue Demon entrega una interpretación seria y contenida, alejándose del tono ligero de otras cintas del género. Su presencia física y temple dan credibilidad a un héroe que enfrenta lo sobrenatural con disciplina más que con arrogancia.
Jaime Fernández, (uno de los rostros más icónicos de villanos del cine mexicano), como Gustavo, Su interpretación es sorprendentemente sólida para el contexto de producción. Su mirada fija, sus movimientos lentos, su voz contenida, y la serenidad con la que comete actos atroces le dan un carácter inhumanamente frío, como si su catalepsia hubiera congelado aquello que lo hacía humano. El uso de la hipnosis le da un aura sobrenatural que lo coloca entre los villanos más inquietantes del cine de luchadores.

El Santo, Una aparición breve pero simbólica. Sirve como puente entre el luchador deportivo y el luchador contra fuerzas oscuras. Funciona como una especie de “bautizo” que legitima a Blue Demon como defensor contra el mal.
Contexto Histórico
Blue Demon vs. El Poder Satánico (1966) surge en un momento crítico de transición para el cine mexicano. Hacia mediados de la década de 1960, la llamada "Época de Oro" se había agotado financiera y creativamente, obligando a la industria a buscar fórmulas rentables de bajo costo. Este filme es un producto directo de esa necesidad de supervivencia; se rodó con presupuestos mínimos, reciclando escenografías y utilizando una estructura episódica (dividida en tres segmentos) que permitía comercializar la obra tanto como largometraje como en formato de serie, maximizando así las ganancias en los cines de barrio o "piojitos".
La película se estrenó durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, un periodo marcado por un control estatal férreo y una censura institucionalizada. En este contexto opresivo, el cine de luchadores funcionaba como una válvula de escape segura. Al presentar amenazas sobrenaturales en lugar de problemas sociales reales como la pobreza o la corrupción, los cineastas evitaban la censura. El caos era provocado por agentes externos y malignos, y el héroe enmascarado siempre colaboraba con la policía para restaurar la paz, alineándose con la moral oficial del régimen.

Históricamente, esta cinta es fundamental porque marca la madurez del personaje de Blue Demon como una entidad distinta a El Santo. Mientras que El Santo se perfilaba hacia la acción espectacular tipo James Bond, en esta película Blue Demon se establece como una figura más "cerebral" y deductiva, similar a un detective de lo oculto o un Sherlock Holmes enmascarado. Enfrentar a un villano que usaba hipnosis y alquimia requería que el protagonista usara su mente tanto como su fuerza, definiendo así su nicho específico dentro del panteón de los héroes populares mexicanos.
Secuencias Legendarias
El entierro accidental de Gustavo Fernández, La catalepsia, el ataúd cerrado, la tierra cayendo… y el silencio absoluto. Una de las mejores escenas de terror psicológico del cine de luchadores.
La resurrección y asesinato del ladrón de tumbas, Sencilla pero brutal, con un aire noir que no suele verse en el género.
La escena del horno crematorio, No se muestra gore, pero la insinuación es devastadora. Un recurso elegante y macabro.
El ataque en la Arena México, Cuando Gustavo intenta manipular al rival de Blue Demon para matarlo. Un momento épico que mezcla espectáculo real con terror sobrenatural.
La visita de El Santo, Un momento inesperado que le da peso histórico al filme.

Datos Curiosos
Muchas escenas se filmaron en haciendas reales de Tlalpan y Xochimilco. Además, Blue Demon coreografió personalmente varias peleas, buscando un estilo más realista. El director, Chano Urueta reutilizó recursos visuales previamente experimentados en El espejo de la bruja. La banda sonora de Gustavo César Carrión se volvió emblemática y fue reutilizada en otras producciones del género.
La versión sin censura
Esta película existe en dos montajes: uno mexicano censurado y una versión internacional sin cortes, más larga y perturbadora.
La versión internacional conserva secuencias extendidas, atmósfera más gótica y momentos que hoy son considerados joyas del cine fantástico mexicano.
Dónde Verla
Restauraciones independientes
Colecciones de terror y lucha libre
Canales retro de cine mexicano
Ciclos temáticos dedicados a Chano Urueta
Conclusión
Blue Demon contra el poder satánico es una obra clave del cine fantástico mexicano. Combina lucha libre, posesión demoníaca y atmósfera ritual con una seriedad poco habitual en el género. Es un puente entre el horror gótico y el mito del luchador como héroe sobrenatural, convirtiéndola en una pieza obligada para cualquier amante del cine de luchadores.
“Si entras en este camino, ganarás enemigos que no conoces.” — El Santo







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